Antonio Hernández Mancha

Antonio Hernández Mancha negocia con el Gobierno la compra de Indra en nombre de un fondo británico

La llamada Operación Vainilla ya está en marcha. El ex presidente de Alianza Popular y actual abogado e intermediario, Antonio Hernández Mancha , está negociando con el Gobierno la compra del paquete de control de la empresa estratégica española Indra, según han confirmado a EL MUNDO fuentes gubernamentales. Aún no se ha producido ningún acuerdo por discrepancias en el precio de la transacción, entre otros factores.

Antonio Hernández Mancha se ha acreditado ante el Ejecutivo como intermediario oficial del fondo británico Hanson que, a su vez, dice representar a «inversores de alto perfil financiero e industrial». Su objetivo es hacerse con el 20% que posee actualmente la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) en Indra y que le confiere papel de máximo accionista.

Antonio Hernández Mancha , que mantiene un perfil discreto en su actividad profesional, declinó hacer comentarios a este diario, pero el mandato que le ha conferido Andrea Tonconi, socio de Hanson, incluye «la realización de cuantos contactos, conversaciones y gestiones sean necesarias con las autoridades que considere oportunas para hacer posible las adquisiciones», según ha podido confirmar este diario. Hanson asegura que el grupo de inversores con los que cuenta tienen «suficiente capacidad financiera y vocación de inversores a largo plazo para liderar la compra de la participación de la Sepi en Indra».

Antonio Hernández Mancha no sólo ofrece la compra del paquete de Indra en poder del Gobierno, sino actuar «en coordinación con la Sepi para la adquisición de paquetes adicionales». Quiere autorización gubernamental para hacerse con acciones suficientes que le aseguren el control.

En colaboración con Antonio Hernández Mancha actúa la consultora Advisia, que dirige Santiago Foncillas. Fondos extranjeros han recibido de Foncillas un documento en el que bautiza la entrada en Indra como Operación Vainilla, sin explicar la razón de tal nombre. En él se describe a Indra como «una empresa única con significativo y latente potencial». En su opinión, «un inversor activo junto a accionistas institucionales podrían reemplazar al actual equipo gestor y lanzar un nuevo plan estratégico con alto valor añadido».

En sus conversaciones con el Gobierno, Antonio Hernández Mancha no cuestiona en principio la continuidad del presidente de Indra, Javier Monzón, aunque tampoco la garantiza, dada la reciente evolución en Bolsa de la compañía que el abogado considera mejorable. Lo que ha descartado es que su objetivo sea presidir él mismo la empresa. Antonio Hernández Mancha se encuentra cómodo en su papel actual y no quiere asumir protagonismos ejecutivos en grandes empresas.

Antonio Hernández Mancha y Foncillas mantienen una relación estrecha y frecuente con Adolfo Menéndez, el consejero de Indra a propuesta de Morenés. Este grupo de ejecutivos, abogados del Estado en su mayoría, cenan con frecuencia mensual también con el ex ministro de Defensa del PP, Eduardo Serra. Menéndez está defendiendo en el consejo de Indra que es preciso un replanteamiento de la empresa en contra del criterio de Monzón.

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